El problema de la libertad...

Aun suponiendo que la autentica libertad exista, ésta se manifiesta siempre en elecciones concretas y esta autodeterminación conlleva en si misma la autolimitación.
Elegir una posibilidad implica siempre rechazar otras, y no realizar una elección para no autolimitarse ya es una elección.
Este hecho convierte el concepto de libertad absoluta en una utopía.

Por otra parte la completa libertad debe mirarse desde dos dimensiones distintas que se condicionan recíprocamente:

- La libertad interior o positiva: lo que yo quiero hacer.
- La libertad exterior o negativa: lo que yo puedo hacer.

Es decir, tener la voluntad de hacer algo no es suficiente para poder realizar esa acción, se necesita además la ausencia de impedimentos a la hora de llevarla a cabo.

Si bien el concepto de libertad negativa puede en ocasiones 'cortarnos las alas', es también necesario para poder vivir y convivir pacíficamente
en sociedad.

No obstante el hecho de que la libertad negativa esté constantemente marcada por factores como la sociedad, la cultura o las normas establecidas, y bajo la supuesta defensa de la moral y la ética, no quiere decir que tanto los derechos como las barreras, virtuales o no, que generalmente se nos imponen sean siempre incuestionables.

La libertad negativa es la ausencia de coacción u oposición externa ante la acción de un individuo.

La libertad negativa forma parte del mismo individuo (los derechos negativos de vida, libertad y propiedad), y como derecho obliga a los demás individuos a no quitarla.