"El dolor no esta en el hecho, sino en la percepción del hecho"
Y es que ciertamente en una vida en la que todo se vive "a la primera", sin ensayos previos, la actitud con la que afrontamos cada vivencia marca la diferencia entre las posibles experiencias vitales resultantes.
Si bien es cierto que factores externos como las personas, los acontecimientos, las situaciones o incluso la propia libertad negativa, pueden en ocasiones frustrarnos y hacer que nuestro estado de animo sufra alteraciones, es importante tener en cuenta que todos tus sentimientos finales dependen de tu actitud ante cada hecho.
Por ello todo en esta vida es "cuestión de actitud".